LOS DESORIENTADORES
3 abril, 2017 By Manu Torres

La aparición en los centros educativos de la figura del orientador, o en algunos casos, equipos de orientación, han venido, desde mi punto de vista, a entorpecer y restar el protagonismo que los tutores tenían, aunque sólo fuera por el número de horas que están con sus alumnos.

Algunas de las competencias que desarrollan (los orientadores), serían fácilmente asumibles por los maestros en el aula: dificultades de aprendizaje, competencia social, resolución de conflictos, orientación profesional/académica/vocacional, etc.

Han puesto de moda lo que antes llamábamos niños “trastes” o “traviesos”, dándole nombre, TDAH (trastorno por deficit de atención e hiperactividad) y llenan las aulas de este tipo de niños que son medicados de una manera, en ocasiones, cruel y feroz.

El descubridor de esta supuesta patología, el psiquiatra estadounidense Leon Eisenberg declaró poco antes de fallecer que “es una enfermedad ficticia”.

Otro de los campos en los que estos profesionales inciden es en la elaboración de diversos test a los alumnos, sobresaliendo el de “inteligencia”, algo que ha quedado totalmente desfasado y que después de diferentes estudios y avances se ha descubierto que hoy en día no existe una sola inteligencia sino varias. Al respecto, Julio Pérez Díaz, investigador del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC dice los siguiente sobre los CI: “ha habido una gran evolución en la neurobiología, en todo el terreno de la inteligencia artificial, y ya no está tan claro qué es la inteligencia. A principios de siglo pasado se consideraba como algo mecánico, pero hoy en día sabemos que hay muchos tipos de inteligencia y diferentes maneras de entenderla”.

Ya no hablemos de si los test de inteligencia se aplican a adolescentes donde estos tienen un margen muy alto de mentir, y a buen seguro que lo hacen. ¿Qué valor, tienen entonces?.

Yo creo que la psicología ha puesto nombre a situaciones cotidianas que ocurrieron siempre en la escuela, pero que había que darle más empaque para hacer creer que su labor es fundamental en el ámbito educativo. Distinto es, aquellos Centros que tienen niños integrados con diversas deficiencias (autismo, síndrome de down) y requieren la actuación de un psicólogo clínico para evaluar, diagnosticar y tratar a este tipo de alumnos.

Para finalizar, pedir a los equipos directivos que confíen más en los tutores y maestros que día a día están constantemente con sus alumnos y que no sólo los conocen, sino que también son testigos de todo aquello que les rodea y puede servir para su adecuada formación.

Los orientadores, ya que es obligatoria por ley su figura, a aprender de los educadores y a no estorbar.

Manuel Torres

 

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